La Reforma Educativa representa el abandono del papel del estado en la Rectoría de la Educación
La aprobación de las reformas secundarias a la reforma educativa representa el abandono del papel del Estado en la rectoría de la educación, con lo cual, lo que viene es su deterioro, haciéndose evidente el compromiso a la promesa de Andrés Manuel López Obrador con la CNTE a cambio de su apoyo electoral.
El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI diputado Mauricio Ramírez Konishi aseguró que “una reforma en materia de educación, requería el consenso de las fuerzas políticas representadas en los parlamentos, era necesario escuchar con seriedad las posturas de la sociedad y de los actores en esa materia”.
Recordó que se modificó la Ley General de Educación, la Ley Reglamentaria sobre Mejora Continua y la Ley General del Sistema de Carrera.
En lo que se refiere a la Ley General de Educación, el principal cambio que contempla esta ley es la abrogación de la Ley de Infraestructura Física Educativa; desaparece el Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed), encargada de administrar los recursos y lineamientos para la infraestructura y mantenimiento de los planteles; en uno de sus apartados precisa que los recursos que eran entregados al Inifed, ahora se harán llegar directamente a los comités de maestros y padres de familia en las escuelas. También indica que no se podrá condicionar la inscripción o el acceso a los planteles, la aplicación de evaluaciones o exámenes.