Mediciones del INEGI confirman que San Luis Potosí hoy es mas seguro
• La Estrategia Integral de Seguridad rinde frutos al ubicar al estado por debajo de la media nacional y registrar reducciones significativas en la percepción y la ocurrencia de conflictos.
Como resultado de la estrategia integral de seguridad implementada por el Gobierno de Ricardo Gallardo Cardona, la percepción de inseguridad en San Luis Potosí ha ido disminuyendo progresivamente, y así lo confirma el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en su Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) correspondiente al tercer trimestre del presente año.
De acuerdo con el documento oficial, durante el pasado mes de septiembre el 61 por ciento de la población consideró insegura la entidad, cifra que coloca a San Luis Potosí por debajo del promedio nacional de 61.5 por ciento registrado durante ese mismo periodo.
Esta medición refleja un avance sostenido en la materia, al mostrar una disminución en comparación con el 62.5 por ciento registrado en junio de 2026 y representar una reducción estadísticamente significativa frente al 70.9 por ciento reportado en septiembre de 2025.
Asimismo, en lo referente a la prevalencia de conflictos o enfrentamientos directos experimentados por la población en su área urbana, la encuesta registró que el porcentaje de afectados disminuyó notablemente al pasar de 44.5 por ciento en el segundo trimestre de 2026 a 37.4 por ciento en el tercer trimestre del mismo año.
Estos números concuerdan con los datos presentados en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, elaborada también por el INEGI y publicada el pasado 10 de septiembre, la cual reportó que la percepción de inseguridad en la entidad pasó de 76.3 por ciento en 2025 a 64.5 por ciento en 2026, lo que representa un descenso de 11.8 puntos porcentuales.
Dichos resultados respaldan el éxito de la estrategia integral de seguridad del Gobierno estatal, la cual combina un combate frontal a la delincuencia mediante elementos policiales mejor preparados y equipados, acciones disuasivas como vialidades mejor iluminadas y mayor vigilancia, junto con un sólido esquema de programas sociales dirigidos a atender las causas originarias del delito a través de becas educativas y apoyos directos a jóvenes y madres de familia, además de la atracción de más inversiones productivas que se traducen en más oportunidades de empleo.