Congreso de SLP aprueba reforma para reforzar la protección de niñas, niños y adolescentes
El Pleno del Congreso del Estado aprobó un dictamen que reforma la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, con el objetivo de fortalecer la protección de este sector e incorporar una definición amplia de violencia para prevenir y atender cualquier forma de maltrato.
La reforma contempla como violencia toda acción, omisión, abuso, trato negligente o forma de abandono que provoque daño, afectación, sufrimiento o ponga en riesgo la vida, dignidad, libertad e integridad física, psicológica, emocional o sexual de niñas, niños y adolescentes, así como su desarrollo integral.
Uno de los puntos relevantes es la incorporación de la violencia digital, que comprende actos como acoso, hostigamiento, amenazas, insultos, vulneración de datos personales e información privada, difusión de información falsa o apócrifa, mensajes de odio, contenido sexual, reclutamiento y convencimiento, así como la difusión de textos, fotografías, videos o cualquier otro material mediante herramientas digitales.
La disposición contempla también conductas realizadas a través de plataformas de internet, redes sociales, correo electrónico, aplicaciones, inteligencia artificial y otras tecnologías de la información y comunicación, cuando atenten contra la integridad, dignidad, intimidad, libertad o vida privada de niñas, niños y adolescentes, o vulneren sus derechos humanos.
El dictamen establece que la violencia puede presentarse tanto en el hogar como en la comunidad y ser ejercida por cuidadores, compañeros o personas desconocidas. Entre las conductas contempladas se encuentran el maltrato infantil por parte de adultos responsables, la violencia entre padres, la violencia sexual, la violencia en el noviazgo y agresiones relacionadas con grupos o pandillas.
En la exposición de motivos se advierte que la violencia durante la infancia y adolescencia puede generar graves consecuencias para la salud y el bienestar, incluyendo lesiones, afectaciones físicas, sexuales y reproductivas, así como problemas de salud mental y alteraciones en el desarrollo social, emocional y cognitivo.
Además, se señala que sus efectos pueden extenderse durante toda la vida y relacionarse con conductas de riesgo, bajo rendimiento escolar, mayores posibilidades de desempleo y pobreza, así como con la incorporación a pandillas o grupos del crimen organizado.
Con esta reforma, el Congreso busca fortalecer el marco legal para prevenir, identificar y combatir las distintas formas de violencia que afectan a niñas, niños y adolescentes, tanto en espacios físicos como digitales.
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