Menores de edad y jovencitos asisten cada fin de semana a un Salón de Fiestas ubicado en la calle Mariano Hernández entre Dámaso y Honorato en la Zona de Rancho Blanco colindante con la Rivas Guillen, donde se realizan eventos clandestinos que empiezan en la noche y terminan hasta el día siguiente.
Los vecinos que pidieron reservar sus nombres por temor a las represalias y describieron que el predio que carece de los permisos para usarlo como salón de fiestas, tiene como principales asistentes menores de edad que terminan tirados en la calle intoxicados ya sea por el alcohol o por alguna otra sustancia.
Los quejosos comentan que la semana pasada fueron afectados varios vecinos, pues la fiesta terminó en riña y con rocas y palos rompieron vidrios y dañaron vehículos.
“Se activaron alarmas vecinales para ahuyentarlos, pero no sirvió de nada. Pedimos apoyo a la Policía Municipal de Soledad y a los estatales, pero nunca llegaron”, narraron.
Los vecinos afectados hacen un llamado a las autoridades correspondientes , para que hagan algo con esta situación, pues advierten que de no hacer algo ellos tomarán la justicia de propia mano.
“Da tristeza ver a tanto muchachito y niñas muy tomadas, drogadas haciendo cada barbarie en la calle. Ojalá que sus padres se den cuenta a donde andan sus hijos y que las autoridades correspondientes hagan algo, pues cada fin de semana es lo mismo”, señalaron