Por: Benjamín Ustoa
“Más sabe el diablo por viejo que por diablo” decía la abuela, y con AMLO queda demostrado, que tantos años en política y 18 peleando para llegar al poder le dejó al político tabasqueño un largo colmillo, que hoy a diferencia de la clase política lo pone un paso adelante en la agenda nacional.
Audaz, arriesga siempre y pareciera que va contra el sentido común, pero no. Con dos movimientos, que en ocasiones se ven toscos, hace Jaque Mate y pone contra la pared a sus adversarios. Así, va ganando terreno en sus objetivos.
Y mientras la oposición, sin un objetivo o mejor dicho sin un leguaje claro, sin un discurso o una narrativa eficaz, va reaccionando como puede quedándose a la saga.
Usted cuestionará por qué afirmo lo anterior. Pues bien, aquí la respuesta. Con el show de Lozoya y sus vídeos, el tema de la corrupción nuevamente está marcando la agenda nacional y ya involucró a gobernadores que ahora en lugar de ponerse exigente es la Conago trabajan en deslindarse.
AMLO en su mañanera puso el tema en la boca de todo el país, eso muestra lo eficaz de la narrativa del presidente López Obrador y obvio con un objetivo claro: conservan los distritos electorales federales que le dan la mayoría en el Congreso de la Unión en el 2021.
Además, el discurso contra la corrupción toca a gran parte de los mexicanos que han quedado en rezago social por esta causa, eso permite el presidente mantenga un nivel de popularidad alto.
Y a pesar de la crisis económica de grandes proporciones, de la crisis sanitaria y del inmenso problema de la inseguridad, AMLO sigue siendo para millones de mexicanos su esperanza, su sueño, su sed de venganza o de justicia contra esa clase política que lo tiene jodido.
AMLO llega a San Luis Potosí con todo el gabinete, con motores al cien y con el viento a favor. ¿Alguien podrá robarle cámara? AMLO hoy marca agenda pública y no se ve en el horizonte quien le haga sombra.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.