*Editorial
Algo que no va a pasar es que Octavio Pedroza algún día sea gobernador del estado, el panista desaprovechó su oportunidad de serlo y no en esta elección, sino desde hace 6 años cuando traicionó a su partido (PAN) para apoyar a Juan Manuel Carreras López.
Pero, no es el tema Octavio que al final él y su egocentrismo son víctimas de los intereses de Marko Cortés y su ambición por ser el candidato a la presidencia de la República Mexicana. Acción Nacional no acepta que ha sido el peor resultado electoral de su historia a nivel nacional y en San Luis Potosí.
No lo acepta porque no quiere reconocer las causas que llevaron al blanquiazul a ganar sólo dos alcaldías de las 58 en disputa. A ganar sólo dos diputaciones locales de la 15 y a perder la gubernatura cuando arrancaron con 20 puntos de ventaja.
La realidad es que Marko Cortés y Xavier Azuara necesitan retener los Comités estatales para asegurar la designación a la candidatura a la presidencia. El líder nacional no permitirá que el grupo azuarista pierda el control del PAN o de lo que queda de ese partido.
La renovación de la dirigencia estatal será en diciembre igual que la del CEN, en ocasiones se empatan las elecciones. Este es el primer objetivo por eso las impugnaciones, para argumentar que perdieron a la “mala” para disfrazar la desastrosa gestión estatal y nacional.
Así que el próximo presidente del PAN en San Luis Potosí, no será un liderazgo local, no será Mendizabal ni Marco Gama, será uno de los amigos o amigas incondicionales de Xavier Azuara. Tienen el control del padrón de 5200 militantes que votaron, van a expulsar a dos mil que se fueron a otros partidos. De los 3200 militantes restantes ellos controlan 2500 así que no hay otra opción habrá otros tres años de Azuara.
Regresando al tema de la impugnación de Octavio Pedroza, es puramente una cortina de humo con dirección a la militancia, pues será su bandera en los procesos internos que vienen: “No perdimos, nos robaron”.
Si no les importa su militancia cree Usted que le importe el voto de la ciudadanía. Ya abrieron el 76% de los paquetes electorales y Ricardo Gallardo amplió su ventaja. Si volvieran a hacer la elección, lo único seguro es que Octavio volvería a perder.
La realidad es que es muy poco probable que anulen la elección y si la anularán es muy poco probable que Octavio volviera a ser candidato y si lo fuera es prácticamente imposible que pudiera ganar. Es un candidato perdedor y eso no lo olvida la gente y menos el panismo al que ya no representa.
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