POR: Benjamín Ustoa
Acción Nacional ha tenido en varias ocasiones la oportunidad de ganar elecciones y la gubernatura la han perdido en dos ocasiones por el egoísmo y la ambición de poder. Hoy no les queda más remedio que estar unidos, si sobreviven al fuego amigo y a los problemas del intolerante de su líder estatal.
Y como decía Salinas de Gortari: “No se hagan bolas”, la realidad es que los únicos aspirantes panistas a la gubernatura que tienen posibilidades de ganarle a Morena son tres: Sonia Mendoza, Xavier Nava y Marco Gama y si no me creen pregunten al CEN del PAN que ha hecho varias mediciones.
Sin embargo, la cúpula del CDE trabajan para meter a la contienda al ex diputado “Boris” Alejandro Lozano, quien solo ha ganado por el tradicional séptimo distrito local y aunque es un buen perfil no le alcanza para una contienda a la gubernatura, si lo que quieren es ganar.
También hay en la fila políticos “quemados”, esos panistas que ya sólo respiran por la herida y la ambición les hace perder la vergüenza, como Octavio Pedroza quien descaradamente traicionó a su partido en la elección 2015 operando con liderazgo del PRI contra Sonia Mendoza y hoy levanta la mano para ser tomado en cuenta, pero su realidad es que no trae nada al interior del partido, solo un ex diputado local acusado e investigado por presentar facturas falsas de apellido Mendizabal, de coordinador de campaña.
La verdadera unidad el PAN la va a conseguir cuando los liderazgos que sobrevivieron al cacicazgo de Azúara, logren ponerse de acuerdo para exigir al CEN piso parejo y que no se repitan los frascos de la última elección, donde solo los amigos, comadres, compadres, primos y anexas de Xavier Azúara alcanzaron posiciones políticas y otros empleo en el Ayuntamiento capitalino. Donde por cierto, el alcalde empieza a analizar próximos remplazos.
Bueno, eso si realmente quieren ganar o tener posibilidades en el 2021, sino pues sigan jugando a los “hermanitos azules con su pitufina”.