“Mayo nos agarró en curva (y a algunos de pompas)”
¡Mayo arrancó y nos trae de todo, menos calma! Porque si pensabas que solo venían puentes y flores, te equivocaste: aquí también cayeron alcaldes, conciertos con nostalgia y hasta agua color tamarindo.
Empecemos con el alcalde capitalino, Enrique Galindo, se lanzó hasta Tijuana, al tianguis turístico. Allá vendió a San Luis como si fuera Cancún con tunas, música inclusiva y, sorprendentemente, cerró buenos convenios.
Pero ¡zas! Que regresa y lo recibe la fina cortesía del Realito: agua puerca directo al grifo. Y por si fuera poco, en rueda de prensa… ¡pum!, que se nos va de pompas. Dicen que fue culpa de la silla, otros que fue el karma, pero lo cierto es que los memes no se hicieron esperar. Aún así, el hombre se levantó como los buenos boxeadores. Porque caerse es de humanos, pero que te graben y te hagan viral… eso ya es de políticos potosinos.
Por su parte, el gobernador Ricardo Gallardo anduvo de gira por la Huasteca potosina, como estrella pop en tour: inauguró obras, activó el metrobús y se tomó fotos hasta con el perico. Y claro, en Soledad terminó la semana arrancando la obra de un parque urbano. Para Juan Manuel Navarro, alcalde soledense, las cosas también pintan bien, tiene presupuesto y apoyo del gobierno estatal para convertir en realidad el sueño de hacer de su municipio una gran ciudad. Pronto dejará de ser “Soledad de los Ranchos”.
Mayo también trajo regalos: Día del Niño con doble puente incluido, uno por el Día del Trabajo y otro por la Batalla de Puebla. Y como si eso no bastara, ya viene el Día de la Madre y el del Maestro. ¿Así o más generoso el calendario? Por eso digo que mayo es como el tío borracho: llega con fiesta, deja regalo y todos lo quieren.
Pero entre puente y puente, también hubo nostalgia. Cri Cri resucitó en el Teatro de la Paz con un concierto que hizo que más de uno soltara lágrima. Los abuelitos sacaron pañuelo, los papás cantaron bajito, y los niños… ni idea quién era ese señor, pero ahí andaban.
Ahora, no todo es cultura y descansito. También arrancaron las campañas para renovar el poder judicial. Y ojo: más de un abogado anda metido en numeritos como si fueran contadores. Eso sí, promoción casi nula. Si no fuera porque los vemos en el café del centro, ni sabríamos que se lanzaron.
En Villa de Pozos, la presidencia concejal, Teresa Rivera, ya empiezan a verse resultados, tiene pendiente el acomodo de fichas. Le faltan ajustes, claro, voluntad la hay. Dicen que en la procesión de los Cristos se prendieron veladoras… y parece que están funcionando. Que no se diga que la fe no mueve gabinetes.
Y en seguridad, las cifras dicen que San Luis mejoró en varios delitos. Ojo: no es que estemos en Suiza, pero algo se nota. Aunque si se coordinaran tantito mejor, más de un ratero estaría buscando qué hacer desde la sombra.
Nos faltaron temas: la próxima semana hablaremos de la asamblea de Morena. También de la nueva estrategia de “Sin límites”. Pues entre morenos y verdes huele más a divorcio que a luna de miel.
Pero tranquilos, que esto es por partes, como diría Jack “El destripador” Porque en San Luis, todo camina, aunque en la casa del jabonero “el que no cae, resbala” hasta de pompas, literal.
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