El vocero del Arzobispado de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera lamentó que pese a la crisis económica que está generando por la emergencia sanitaria del COVID-19, el partido de Morena esté buscando fiscalizar la riqueza de las personas y no haya comprensión para las empresas y comercios que han estado cerrados durante dos meses.
Esto luego de que el presidente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, propuso dotar de facultades constitucionales al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para que mida la concentración de riqueza, así como mide la pobreza en el país y hasta pueda fiscalizar cuentas bancarias. Además de que han aumentado las manifestaciones de personas que piden que ya los dejen trabajar.
Priego Rivera dijo que debe haber dialogo y comprensión del gobierno sea municipal, estatal o federal pero no lo hay, “y ahora resulta de que hay iniciativa por parte del partido mayoritario, el que tiene el poder, de que vayan y fiscalicen lo que tienen, es muy peligroso e inoportuno”.
Lamentó que el gobierno Federal no quiera perdonar nada, “los ricos son los que pueden mantener los trabajos, son los que producen la riqueza y el gobierno solo distribuye pero mientras son se genera riqueza pues no habrá recursos que distribuir por eso pedimos que haya dialogo y que los gobiernos escuchen las peticiones de la ciudadanía”.
Reconoció que “por supuesto que los comerciantes están desesperados pero no es lo mismo que vayan y le digan que cierre su negocio porque él que va y dice que cierren sigue percibiendo un sueldo pero el que cierra no percibe recursos y los gastos se siguen generando”.
Reiteró que por eso debe haber dialogo y comprensión del gobierno sea municipal, estatal o federal, y a la fecha no lo hay, “ahora resulta de que hay iniciativa por parte del partido mayoritario, el que tiene el poder, de que vayan y fiscalicen lo que tienen, es riesgoso y peligroso”.
El vocero del Arzobispado dijo que pese a la difícil situación económica pidió a los potosinos hacer un último esfuerzo y quedarse en casa, “se necesita dialogo y comprensión para ver cómo se saca entre todos la economía pero esto puede llevar tiempo”.
Aseguró que la Iglesia Católica no se escapa de la crisis económica, puesto que actualmente sólo está percibiendo entre 10 a 20 por ciento de lo que se generaba antes pero los gastos de electricidad, internet, pago de trabajadores como sacristán, secretarias en las parroquias grandes continúan, y se buscan formar de salir adelante.
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